viernes, 28 de enero de 2011

Elucubraciones sintácticas

Estoy derivando en este blog, de hablar sólo de pronunciación del inglés a hablar de problemas lingüísticos del inglés a sintaxis del español. Bueno, esto es un one-shot, por poner algo en inglés. No sé si se repetirá.



Tuiteando, leo la siguiente pregunta del colega Juan González=@trebede (REhttp://bit.ly/hQau2C )
Necesito ayuda básica: En la oración "le dejaremos caer" ¿Ese -le- es complemento directo o indirecto? Sí, nunca fue mi fuerte la sintaxis 
En otros tuits aclaró que se trataba de dejar caer un objeto. 

Una nota previa. Si ese "dejar caer" es un sinónimo de "decir como el que no quiere la cosa", es transitivo. La única posibilidad sería decir "lo/la dejé caer" (el rumor, la noticia).

Pero si estamos hablando de "permitir que algo caiga...", la respuesta puede venir por dos lados. 

a) razón de autoridad. ¿Qué dice la RAE? Pues en su Diccionario Panhispánico de Dudas (http://buscon.rae.es/dpdI/SrvltConsulta?lema=dejar) dice: 
dejar. Con el sentido de ‘permitir’, va seguido de infinitivo o de una subordinada introducida con que: «Así como estás, no te dejo ir a ninguna parte» (Aguilera Pelota [Ec. 1988]); «Dejemos que se vaya» (Mendoza Satanás [Col. 2002]). El complemento de persona puede ser directo o indirecto (→  leísmo, 4b). 
En leísmo, 4b lo explica más en profundidad:
Los verbos hacer y dejar, cuando tienen sentido causativo, esto es, cuando significan, respectivamente, ‘obligar’ y ‘permitir’, siguen la misma estructura que los verbos de influencia: «verbo causativo + complemento de persona + verbo subordinado». Tanto hacer como dejar tienden a construirse con complemento directo si el verbo subordinado es intransitivo: «Él la hizo bajar a su estudio y le mostró el cuadro» (Aguilera Caricia [Méx. 1983]); «Lo dejé hablar» (Azuela Tamaño [Méx. 1973]); y tienden a construirse con complemento indirecto cuando el segundo verbo es transitivo: «Alguien lo ayudó a incorporarse, lo estimuló y hasta le hizo tomar café» (JmnzEmán Tramas [Ven. 1991]); «El alcaide de la cárcel le dejaba tocar el banjo todas las mañanas» (Cela Cristo [Esp. 1988]).

Es decir, según la RAE la tendencia es "lo/la dejaremos caer" (según sea objeto de género masculino o femenino).

Conclusión de A. La RAE no nos da una regla, vuelve a dejarnos al albur de la estadística. Pero curioso, que no considera el caso de que el complemento sea de objeto, cuando es evidente que hay frases en que aparece (la que nos ha metido en este berenjenal, por ejemplo). Siendo cínico, uno pensaría que, como no saben cómo explicarlas... las eliminan ;-)

b) Por lógica sintáctica. El problema, para los interesados en la sintaxis, es etiquetar ese pronombre. La querencia natural es decir que es objeto directo (para eso usamos lo/la/los/las los no leístas). Pongámosle pegas a ese análisis tan evidente.
  1. La pasiva no nos sirve de prueba, por inusual en este tipo de construcciones. ¿Quién dice Ella será dejada caer?. Más bien, creo que lo que se diría, usando la pasiva refleja, sería Se le permitirá caer... lo cual refleja un uso distinto al recomendado en el Panhispánico.
  2. Si lo/la es OD, ¿qué es caer?
  3. Si entiendo que hay que usar lo/la, estoy utilizando el verbo "dejar", teniendo el mismo significado, con dos construcciones distintas según lo complemente con infinitivo o con sustantivo, lo cual no parece muy lógico (a fin de cuentas, el infinitivo es la forma nominal del verbo):  tendría que decir
  • Le dejé que cayera (que cayera=OD, le=OI)
  • Lo/la dejé caer. (Confieso que ahí quizá pecaría de leísmo y diría le. Mi uso es inconstante en este caso).
Conclusión de B. La sintaxis tradicional no tiene claro si es OD u OI, lo cual explica esas fluctuaciones. 


En el foro de Saber y Ganar (www.saberyganar.org/foros), hablando hace ya un tiempo de análisis sintácticos problemáticos , tuve un intercambio similar, sobre la sintaxis del verbo "enseñar". Anticipo mis conclusiones, y luego el mensaje que la justifica.

Alguien se inventó unas reglas generales para el análisis sintáctico (sospecho que para el francés, no para el español) y las publicó con algunos ejemplos convincentes. Luego llegamos los demás, queremos aplicar el sistema a todas las frases y claro, ley de Murphy del análisis sintáctico, tenemos que tropezar con las frases "raras". ¿No son esas frases indicio de que la sintaxis que se maneja es una descripción  inexacta de nuestra lengua?

rhanita, en 10 September 2009 - 17:03 PM, dijo:
En el programa de hoy, en el personaje, la pista era Hemingway le enseñó a fumar. El verbo enseñar es transitivo, por lo que lleva CD, y aquí mi duda: ¿Cual es aquí el CD? En el caso de ser ella (ya que era Sara Montiel), ¿no se tendría que poner la enseñó a fumar
Nunca me termino de aclarar con este tema...


JFMP respondió
Antes de mis comentarios, paso a citar a la RAE (diccionario de dudas):

enseñar a + infinitivo. 'Hacer que alguien aprenda a hacer lo que el infinitivo expresa'. En este caso, el complemento de persona puede considerarse indirecto (uso mayoritario) o directo (minoritario, pero también válido): «Toño la condujo bajo los álamos y allí [...] le enseñó a hacer el amor» (Donoso Elefantes [Chile 1995]); «Desde que lo enseñó a leer, su madre le compraba los libros» (GaMárquez Amor [Col. 1985]).


Este verbo muestra los problemas del sistema de análisis sintáctico. Para empezar, considerar "a fumar" como objeto directo implica una elipsis muy rara, dado que el OD sólo puede llevar preposición en caso de objeto que indique persona (u objeto asimilable a persona): Vi a tu hermana. Pero en fin, se puede uno imaginar que "a fumar" reemplaza una palabra inexistente en español ("el fumaje" ).

Admitamos que "a fumar" fuera OD. La cita de la RAE indica que es correcto decir tanto "la enseñé a fumar" como "le enseñé a fumar" (más frecuente esta última versión). ¿De dónde sale el "la" de la primera? Y, más interesante, ¿cómo analizarlo? 

Salir, sale del latín, que en el verbo doceo (de donde sale decente, digo, docente), usaba una construcción llamada doble acusativo: doceo puellas latinam linguam - enseño latín a las niñas; en la enseñanza del latín, donde no se solía utilizar la nomenclatura sintáctica actual, teníamos un acusativo de persona y uno de cosa. El español hereda esa construcción. Al sustituir a un antiguo acusativo, se utiliza "las" para sustituir a "niñas", pero sólo cuando la cosa no es sustantivo, sino infinitivo.
Posiblemente por analogía, y además por interferencia con el uso del verbo "enseñar" con el significado de "mostrar", esa construcción latina fue sustituida por la que parece más lógica:
le enseño unas fotos (= le muestro unas fotos) 
lleva a que se diga 
le enseño fotografía (en latín habría sido illam photographiam doceo, dando por sentado que tuvieran fotos, que va a ser que no), 
lo cual lleva a que lo frecuente sea decir 
le enseño a hacer fotos 
cuando lo etimológico es
la enseño a hacer fotos 

Lo cual no explica qué función tiene "la". Porque nos llevaría a decir que es OI, sin ser laísmo. 
Esto refuerza mi impresión. Alguien se inventó unas reglas generales para el análisis sintáctico, las publicó con algunos ejemplos convincentes. Luego llegamos los demás, queremos aplicar el sistema a todas las frases y claro, ley de Murphy del análisis sintáctico, tenemos que tropezar con las frases "raras".